viernes, 16 de enero de 2009

Hasta siempre, Luisja

El domingo, según llego a casa del barullito de Colmenar de Oreja, como tantas otras veces llamo a Felipe, para comentarle la jugada del Páris.

Después de escuchar pacientemente mis “batallitas” de la carrera e intercambiar algún comentario, me pregunta : “¿Te has enterado de la noticia?”

El tono solemne de su pregunta no hacia presagiar nada bueno. Obligado a réplica: “¿qué noticia?”.

Abatido, me responde: “Colmenarejo, ha muerto”.

Me erizo sólo de volver a recordar el momento en que me lo dijo.

Viniendo de Felipe, la palabra Colmenarejo sólo puede tener un significado. Consciente del perogrullo, pregunto: “¿Qué me dices?” “¿Luis Javier Colmenarejo?”

“Sí, Luisja”. “Ha muerto en su casa de un infarto esta mañana”. “Me ha llamado Pablo Vega para decírmelo…..”

Luis Javier Colmenarejo Barquero, de 46 años no era un atleta cualquiera. Hablamos de un atleta popular con muchos kilates, siempre con su eterno pañuelo en la frente, un clásico de las carreras populares y un habitual de los podios. Un atleta a la vieja usanza, precursor del “correr en positivo” y que llegó a unos ratios de conocimiento de las prestaciones de su cuerpo difíciles de experimentar.

Ha sido un golpe terrible para el atletismo popular, pero mi entrenador Felipe Morante está especialmente afectado. Han batallado juntos en infinidad de maratones, han luchado, se han ayudado….., era uno de sus referentes. Repasando clasificaciones, han llegado juntos a meta en muchas ocasiones. Les llegaron a llamar “los gemelos”, hasta se parecen un poco, físicamente.

No conocí personalmente a Colmenarejo. Solamente crucé con él un par de palabras en la salida de la carrera de Colmenar Viejo, su ciudad natal, hace tres años. Pero por lo que he oído y leído estos días, y por lo que me ha comentado Felipe debió ser una persona excepcional, amén de el reputado atleta por lo que se le conoce.

Por lo que representa, y por lo dolido que está Felipe estoy especialmente triste esta semana. Emocionan la multitud de mensajes de apoyo para sus allegados en el foro.

Vaya desde esta humilde bitácora mis condolencias para familia y amigos.

Como particular homenaje a Luisja, y en las carreras que me restan de aquí a final de temporada, correré con un pañuelo negro en la frente, en su memoria.

Hasta siempre Luisja, siempre estarás corriendo en nuestros corazones.

4 comentarios:

Quique dijo...

Esta es una de esas noticias que nunca quieres leer, perder un compañero así debe ser muy doloroso, descanse en paz y espero que desde donde esté nos aliente como seguro lo hacía en vida.

Un saludo
Quique

Mildolores dijo...

Me sumo activamente al homenaje desde mi blog.

Curro Avalos dijo...

Cosas que nos se entienden.
Deportista acostumbrado a entrenar el músculo más importante y ya ves. Lo siento.
Un fuerte abrazo.
¡Y ánimo!.

Malagueta dijo...

Este, y los últimos casos recientes me están haciendo reflexionar profundamente sobre el asunto.

Ya lo debería haber hecho, y aunque no garantiza nada, he tomado la decisión de hacerme una prueba de esfuerzo, con especial hincapié en búsqueda de cardiopatías, aunque me cueste una pasta, con carácter anual.

Los míos y yo estaremos más tranquilos.